Mês: novembro 2012

  • Se cifran en 7.300 los muertos contagiados por los cascos azules nepalíes

    Medio millón de haitianos víctimas del cólera que trajo la ONU llevan casi un año esperando respuesta

    Pascual Serrano

    A mediados de octubre de 2010, cuando Haití comenzaba a recuperarse del terremoto del mes de enero anterior, sobrevino una epidemia de cólera que se calcula ha provocado la muerte de 7.300 personas y medio millón de enfermos. El cólera no se conocía en Haití, a pesar de su deficiente sistema de alcantarillado su ubicación geográfica aislada le había mantenido alejado de esa devastadora enfermedad. Cuando apareció, los médicos haitianos no estaban familiarizados con el protocolo de prevención y tratamiento y entre los sectores más empobrecidos lo interpretaron como una maldición de vudú. Todo ello provocó que las consecuencias fueran tan devastadoras.

    El abogado de derechos humanos Mario Joseph inició en noviembre de 2011 una demanda contra la ONU que comenzó en representación de 7.000 víctimas del cólera y ahora son 15.000, entre muertos y enfermos. Y explica la siguiente: “Tras los correspondientes estudios, los expertos de la Organización Mundial de la Salud, los de Estados Unidos y los de Francia llegaron una conclusión unánime: se trataba de un cepa de cólera que procedía del sureste asiático, concretamente de Nepal. La vía de entrada es el contingente de cascos azules procedente de ese país, donde la enfermedad es endémica”.

    Como es sabido, desde 2004 Haití está bajo la ocupación de la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización en Haití (MINUSTAH) tras la intervención militar liderada por Estados Unidos que derrocó al presidente Jean-Bertrand Aristide. Uno de los países que ha colaborado con el envío de tropas ha sido Nepal.

    En opinión de Joseph, “Haití es doblemente víctima, no sólo del cólera, sino también de una ocupación ilegal por parte de la ONU, puesto que no había ninguna guerra en el país ni representaba ninguna amenaza para la región, ni para Cuba ni para la República Dominicana”.

    Las misiones de la ONU como la de Haití firman un acuerdo denominado Status of Force Agreement (SOFA). “Este acuerdo”, señala Mario Joseph, “prevé que los soldados de la ONU tengan una inmunidad penal, pero no civil, por eso cuando hay un daño deben pagar por ello”. El letrado aclara que este daño debe ser reclamado dentro los seis meses siguientes a cuando se produce, entonces se crea una comisión de tres miembros para examinar las consecuencias. Uno de ellos lo elige el Gobierno de Haití, otro las Naciones Unidas y el tercero de común acuerdo. “Ya hace ocho años que las Naciones Unidas están en Haití y no han puesto en marcha esta comisión. Según la información de que dispongo, no se ha creado en ningún país”, afirma Joseph. Y añade: “Hemos presentado la demanda acusando a la ONU de haber introducido el cólera en Haití, la hemos presentado en la oficina del secretario general en Nueva York, y en Haití. El mecanismo establecido por el SOFA no se ha puesto en marcha. No nos dan ninguna justificación. Ellos confunden inmunidad con impunidad. Debemos dejar claro que la inmunidad no es impunidad. El SOFA impide que presentamos un juicio penal contra los soldados de la ONU, pero no una demanda civil. Desde la oficina del secretario general dieron acuse de recibo de la demanda el 29 de diciembre de 2011. Entonces nos dijeron que darían una respuesta en “un tiempo razonable”. No sabemos qué entienden por tiempo razonable porque ya hace diez meses. Imagina si las Naciones Unidas hubieran llevado el cólera a Estados Unidos, a Francia o a España. Seguro que ya habrían resuelto algún tipo de excusas”.

    La demanda solicita cien mil dólares por cada haitiano muerto y cincuenta mil por cada enfermo. Además exigen una compensación al país, no en dinero, sino mediante la creación de una infraestructura para el agua potable. Nada de ello ha sido atendido por las Naciones Unidas. “El cólera se propagó porque en Haití no existe un sistema de suministro de agua potable. Ante la grave situación del país y la destrucción que provocó el terremoto, las Naciones Unidas debían haber controlado sanitariamente a los soldados antes de traerlos, debían haber tomado muchas más precauciones, en especial referente a una enfermedad como el cólera que ya se sabía que es endémica en Nepal. No es una justificación decir que en Haití no había infraestructuras, eso no exime de responsabilidad a la ONU en el deber de controlar el estado de salud del contingente militar”, afirma el abogado. Hoy los nuevos enfermos de cólera ya están siendo bien tratados y no se están produciendo muertes, los enfermos son pocos y en lugares remotos donde no se están aplicando las recomendaciones sanitarias.

    “La demanda”, añade el abogado, “pide también que pongan en marcha la comisión porque hay casos de violaciones, robos, pedofilia. Esto es importante porque esta comisión nunca se creo en ningún país y nuestro objetivo es que se cree por primera vez y así siente un justo precedente. Si se crea esta comisión, se pueden plantear indemnizaciones”.

    “Los más indignante”, afirma Joseph, “es que los derechos humanos son observados para los países poderosos pero no en los países pobres. Es necesario apuntar hacia esos grandes países que son los responsables en las Naciones Unidas por lo que está pasando en Haití. Ante la tragedia del cólera, además de llevarlo a los tribunales haitianos y de Nueva York pensamos en dirigirnos a la justicia de Nepal, pero los descartamos porque pensamos que los nepalíes son solo otras víctimas como los haitianos. Las Naciones Unidas están dirigidas por cinco países que imponen su orden al resto. Nepal solo es un instrumento que las grandes potencias utilizan para ocupar Haití, es otro Estado víctima como nosotros”.

    Mario Joseph trabaja desde hace 16 años como defensor de derechos humanos en Haití. Es director de un despacho de abogados internacionales donde representan y asisten a víctimas de violaciones, especialmente a los más pobres y vulnerables de Haití. Se dirigen tanto a los tribunales de su país como a instancias internacionales como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “Estamos trabajando también en desarrollar grupos de presión dentro de los países poderosos para concienciar sobre el crimen del cólera. En Estados Unidos 64 miembros del Congreso escribieron una carta a su embajadora en las ONU para decirle que había que hacer justicia con Haití, en Inglaterra también hemos encontrado apoyo. El asunto se trató en el examen periódico de derechos humanos de Haití en el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra el pasado marzo. Muchos países, como Venezuela, Cuba o Pakistán, pidieron entonces una compensación por los casos de cólera. Hasta ahora la UE no se ha pronunciado sobre el tema. Para nosotros sería bueno poder ir a España o a Italia a contar este problema porque hace falta que se conozca”.

    Joseph no deja de insistir en la ilegalidad de la ocupación de Haití por los cascos azules. “Mucha gente ha sido asesinada, violada y no pueden obtener justicia, como abogados nos parece escandaloso, porque no pusieron en marcha ningún mecanismo para garantizar la protección de los derechos humanos. Es la inmunidad total, vivimos una discriminación incomprensible”. Otra perversión que señala Joseph es que los países pobres reciben mucha presión por parte de Estados Unidos para enviar tropas a las misiones de la ONU, los países pobres del Tercer Mundo reciben dinero de la ONU cuando envían soldados como cascos azules.

    El trabajo de Mario Joseph en Haití es titánico y rodeado de amenazas. Representa a las víctimas de la dictadura de Duvalier, cuyo régimen se caracterizó por el terror y al corrupción, y también defiende a numerosos presos políticos que existen en las cárceles haitianas. El pasado mes de julio Joseph se dirigió a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para pedir una investigación por la sistemática violación de los derechos humanos en su país. Desde que llegó el Gobierno de Michel Martelly, en mayo de 2011, se han producido amenazas a la prensa, detenciones arbitrarias, incluso se detuvo a un diputado en funciones. Joseph denuncia que “en Haití hay miles de desplazados internos viviendo en campos cuyos derechos fundamentales son violados constantemente”.

    Este compromiso le ha hecho víctima de constantes amenazas, tanto telefónicas como pintadas que se pueden observar en la fachada de su despacho. No solo no ha encontrado en el Gobierno ningún apoyo en su petición de indemnización para las víctimas del cólera y para el país, sino que recientemente el ministro de Justicia Jean Renel Sanon, molesto por las actividades de Joseph en defensa de los derechos humanos y en un gesto de clara violación de la independencia judicial, exigió al fiscal que emitiera orden de detención contra el abogado. El acoso ha llegado incluso hasta ordenar el cese el pasado 26 de septiembre del fiscal Jean Renel Sénatus por no atender la orden del ministro. Ello ha generado una campaña de denuncia de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas, a la que pertenece Mario Joseph, y una acción urgente de Amnistía Internacional.

  • Otra denuncia contra militares uruguayos por violación

    Otra denuncia contra militares uruguayos por violación de mujeres y menores de edad

    El Ministerio de Relaciones Exteriores convocó ayer a una conferencia de prensa de urgencia para informar sobre una acusación de “seria inconducta” del contingente militar uruguayo que integra la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití.

    Organizaciones defensoras de los Derechos Humanos venían denunciando la situación de violencia sexual sistemática sufrida por las mujeres en los campamentos para desplazados. La fragilidad de estas estructuras y el caos general han convertido a estos lugares en una “trampa” para las mujeres y las niñas que viven allí, expuestas a la violencia sexual y de género.

    Así lo informaba: El Muerto
    Otro escándalo con los milicos en Haití

    ONU: nuevas denuncias a militares uruguayos. Haití. Inician investigación por acusación de “seria mala conducta”?? de cascos azules

    DANIEL ISGLEAS
    ONU denunció a efectivos uruguayos de la misión de estabilización en Haití por cometer actos de “seria mala conducta” en República Dominicana. El gobierno envía a un general a investigar y ratifica la “tolerancia cero” a la inconducta.

    El gobierno abrió una investigación sobre una denuncia de la ONU a efectivos del Ejército pertenecientes al contingente uruguayo que integra la Misión de Estabilización de la ONU en Haití (Minustah) por la comisión de presuntos actos que configuran una “seria mala conducta” para el organismo, informaron ayer los subsecretarios de Defensa Nacional, Jorge Menéndez, y de Relaciones Exteriores, Roberto Conde.

    Sobre los incidentes el gobierno dijo en conferencia que tiene escasa o nula información: no se sabe bien lo que ocurrió, si involucra solo a personal subalterno o también a oficiales del Ejército, ni exactamente cuándo fue, ni qué autoridad hizo la denuncia a la ONU, admitieron los subsecretarios. Para recoger información e iniciar una investigación interna, paralela a la que llevará adelante la ONU, se ordenó el viaje del general José María Burone a Haití, donde tratará de obtener información y determinar el alcance de los hechos.

    Menéndez y Conde informaron que la “seria mala conducta”, como la calificó la ONU, ocurrió en la ciudad de Dajabon, en la República Dominicana, durante días de licencia que se les dio a los efectivos.

    Los incidentes involucran a personal uruguayo destacado en Fort Liberté, una localidad del noreste de Haití donde el Ejército tiene desplegados varios cientos de efectivos.

    Menéndez reconoció en el gobierno la plena disposición para cooperar con Naciones Unidas e “investigar en forma exhaustiva y transparente el alcance y la veracidad de los hechos denunciados, así como establecer las responsabilidades que correspondan y adoptar en ese caso las sanciones que puedan resultar necesarias”.

    Menéndez destacó que en caso de comprobarse “responsabilidades” de los efectivos se les sancionará administrativamente y se remitirán los antecedentes a la justicia penal y a la justicia militar.

    Además, Menéndez subrayó que el gobierno “reconoce, apoya y reivindica la política de tolerancia cero que lleva adelante Naciones Unidas en estos casos”. “De cualquier manera, a juicio de la autoridad dominicana se habrían cometido inconductas que dieron lugar a que Naciones Unidas pidiera al estado involucrado, Uruguay, que hiciera una investigación”, sostuvo Conde.

    Conde indicó que el gobierno de República Dominicana no ha hecho un planteo formal a su par uruguayo a pesar de que el incidente ocurrió dentro de su territorio.

    Los subsecretarios informaron sobre su intención de presentar información del episodio a las comisiones parlamentarias de Asuntos Internacionales y Defensa Nacional en Senado y Diputados, al tiempo que precisaron que ya lo hicieron a “las fuerzas políticas”.

    El presidente de la comisión de Asuntos Internacionales de Diputados, el nacionalista Jaime Trobo, aceptó la iniciativa de los viceministros y anunció que los convocará a la brevedad para examinar el caso.
    Desde 2004, Uruguay tiene un despliegue militar relevante en Haití al servicio de Naciones Unidas. Actualmente son poco más de mil los efectivos del Ejército y la Armada distribuidos en varias ciudades del país caribeño. La Fuerza Aérea dejó de participar en la Minustah luego del accidente de una aeronave en octubre de 2009, en el cual murieron once militares de la fuerza multinacional, seis de ellos uruguayos.
    Minustah se queda 4 años más en contra de la población
    El jefe de las fuerzas de ocupación de las Naciones Unidas en Haití declaró que la MINUSTAH permanecerá cuatro años más en el país. Este 15 de octubre se vencía su mandato y, a pesar de que los movimientos sociales haitianos rechazan la presencia de este ejército multinacional involucrado en graves hechos.

    “El Colectivo de Movilización para la indemnización de las víctimas de cólera” realizó una sentada frente a la base logística de la MINUSTAH (Mission des Nations Unies pour la stabilisation en Haïti) para exigir la salida de las fuerzas de ocupación y la indemnización de las víctimas del cólera. Aquí puedes ver el vídeo de la protesta realizada el 15 de octubre en Puerto Príncipe (AlterPresse)

    http://elmuertoquehabla.blogspot.com.ar/2012/10/otro-escandalo-con-los-milicos-en-haiti.html

    Así lo informaba La Diaria

    Las acciones, sobre las que los jerarcas no dieron detalle, se produjeron meses atrás en la provincia Dajabón en República Dominicana, mientras los militares del contingente de Fort Liberté (nordeste de Haití) estaban de licencia. El gobierno uruguayo fue notificado del tema en la noche del miércoles, mediante una nota remitida a la delegación permanente de Uruguay en Naciones Unidas. Las autoridades de República Dominicana informaron del hecho a la ONU, que solicitó a Uruguay una investigación.

    El subsecretario de Relaciones Exteriores, Roberto Conde, y el subsecretario de Defensa, Jorge Menéndez, expresaron ayer la “plena disposición” del gobierno uruguayo a cooperar con la ONU, investigando “en forma exhaustiva y transparente las responsabilidades que correspondan”. En caso de que se comprueben, remarcaron, se adoptarán las sanciones que correspondan, y se daría intervención tanto a la Justicia Militar como a la Justicia. Se tendrá una “política de tolerancia cero”, afirmaron.

    El gobierno no quiso precisar lo sucedido. Alegó que para tener más elementos se instruyó un pedido de información de urgencia que deberá estar listo en 48 horas. Se enviará además con carácter urgente al oficial José María Burone a investigar a Haití. Acotaron que hasta el momento no hay militares separados del cargo, no existe detalle de cuántos estarían involucrados, ni su rango.

    Según informaron a la diaria fuentes del Ministerio de Relaciones Exteriores, las acusaciones son sobre violaciones “continuas” a mujeres, y algunas de ellas podrían ser menores de edad según se menciona en la nota. Las denuncias fueron formuladas por las propias mujeres ante las autoridades policiales de República Dominicana. Desde cancillería no escondieron la impresión que generó el asunto y calificaron la situación como “un desastre”.

    El hecho se produce un mes después de que cuatro marinos uruguayos que integraban el contingente uruguayo en la Minustah fueran procesados por el delito de violencia privada contra un haitiano de 18 años, Jhony Jean.

  • Haití:15 de octubre, nueva sentada contra la Minustah

    Batay Ouvriye

    Desde hace ya 8 años, cada 15 de octubre, la ONU renueva el contrato de la MINUSTAH. Este año también protestamos

    Lo hace de manera que esta fuerza política armada podrá cubrirse de cierta “legitimidad” para ocupar Haití.

    Todos conocemos las exacciones de de estas fuerzas de la muerte, sus crímenes, robos, violaciones, humillaciones y, sobre todo, la represión permanente que ha derramado encima del pueblo reivindicativo. Poco a poco, cada uno se puede dar cuenta que estas fuerzas no están acá para traer la paz (o será aquella de cementerio…), están acá más bien para darle seguridad al proyecto imperialista de dominación y explotación extrema. Son ellas el principal “back-up” de las embajadas imperialistas – cuando éstas no desembarcam con sus propios militares, como ocurrió después del terremoto de enero del 2010!

    Cada año, junto con otras organizaciones consecuentes, nos movilizamos siempre para denunciar esta situación extrema. Este año 2012 no faltó.

    Tenemos que precisar que la posición de muchos Haitianos evolucionó. No solamente se dieron cuenta y se posicionaron en contra de las exacciones de la MINUSTAH, no solo entienden mejor la lógica de la ocupación que propagamos, sino que algunos se están decidiendo, más y más, insertarse en la lucha concreta para el retiro de estas fuerzas (por la indignación que sufren pero también por el hecho de que las fuerzas armadas de la MINUSTAH representan un peso demasiado enorme en las relaciones de fuerzas de la lucha de clases – hasta en contra de la movilización que el sector progresista debe llevar para cambiar en profundidad esta formación social tan podrida). “En profundidad” decimos, ya que si se trata de cambios cosméticos o “democráticos”, el imperialismo todavía nos dejará alegremente… debatir.

    Por todo esto, el día 15 de octubre pasado, a partir de un llamado del Colectivo que formamos en denuncia del cólera, nos reunimos frente a la principal base de la MINUSTAH, aquella cerca del cuartel central de la policía, de la embajada americana y del aeropuerto! Área estratégica, si tal es! Por esto que sabiendo muy bien que no nos iban a dar permiso, no advertimos ni a la policía, ni a nadie: más riesgos! Sin embargo, el efecto sorpresa, entonces a favor nuestro, dio un resultado inesperado por el enemigo y, en su momento de dudas, nos desplegamos.

    Nos acompañaban sindicalistas y progresistas norteamericanos de Nueva York y de Miami quienes se afirmaron abiertamente en contra de la ocupación pero también en contra de la tutela yankee, apuntando que no es el pueblo norte-americano quién manda estas fuerzas de ocupación sino el gobierno reaccionario de este país imperialista, al servicio de las multinacionales, de textil más precisamente en nuestro caso.

    Reaccionaron los agentes de la MINUSTAH. De hecho, después de tratar de bloquear el sit-in, trataron de confiscarnos las cámaras y los spray que usábamos y, al final, decidieron arrestar a algunos de nosotros. Se formó entonces una pelea campal, donde logramos hacerles dar pasos atrás. Es que la población de los alrededores se acercó, junto con los que en carros públicos bloqueados por el tranco que el sit-in obligaba, todos empezaron a gritar también “ABAJO LA MINUSTAH! ABAJO LA MINUSTAH! FUERA LA MINUSTAH!”. Algunos bajaron de los carros públicos a juntarse con nosotros, otros sacaban la cabeza por las ventanas gritando “tu puta madre” y echando su odio a estos…

    La policía nacional, que, al principio, no nos dejaba manifestar, por la presión popular, se tuvo que conformar. Entonces, no solo nos dejaron manifestar en toda libertad (en un espacio supuestamente estratégico), no solo nos dejaron hasta escribirles protestas encima de los carros de la MINUSTAH que llegaban a su base sino que al final hasta obligó a estos últimos darle para atrás ya que no queríamos dejarlos pasar nuestras líneas.

    Esta capacidad que en la lucha y la perseverancia que desarrollamos, esta UNIDAD con el sentir y la movilización popular a la cual apuntamos llevar más adelante y de una manera más y más estructurada, este despertar poco a poco de las fuerzas progresistas… es lo que se debe – y hoy, más y más, se puede – juntar, sin tardar pero también sin apuro demasiado empírico, aliar, para deshacernos de estos agentes imperialistas y de todos los que, acá mismo, los sostienen.

    ABAJO LA MINUSTAH!
    ABAJO LA OCUPACIÓN!
    VIVA EL PUEBLO HAITIANO SOBERANO!